ana gabriel
No necesito que sepas que existo ni mi nombre o apellido. Si desayuné o fui al trabajo, pero sí, me tome mis pastillas pero, no lo hice por ti. Es hora de dejarte ir de una vez por todas de este sufrido corazón y lamento mi cobardía de no haber sido capaz de presentarme en tu vida. Pero mientras yo sepa que existo te envío amor, un amor que te abraza a la distancia de esta luna que nos cubre.
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